Arte y Crítica

Ensayos - julio 2014

¿Hackear un país? ¿Hackear una cultura? Un acercamiento crítico a proyectos intervencionistas de arte y cultura libre en América Latina

por Rosa Apablaza Valenzuela

Reflexionando un par de ideas, he llegado a la conclusión de que lo más probable es que todo experto en teoría decolonial pasó previamente por una cuestión que tiene más que ver con una sintomatología corporal que por una experticia en términos teóricos. La colonización como una herida que después o en el transcurso de, sería conceptualizada. Entonces, me atrevo a decir, que parto este texto desde un sentimiento visceral: la colonización aún es una herida abierta y esta herida nos divide.

Imagínate que tienes una herida en alguna parte de tu cuerpo, en alguna parte que no puedes ubicar exactamente, y que no puedes ver ni tocar, y supón que esa herida te duele y amenaza abrirse o se abre cuando te olvidas de ella y haces lo que no debes, inclinarte, correr, luchar o reír; apenas lo intentas, la herida surge, su recuerdo primero, su dolor en seguida: aquí estoy, anda despacio.

Manuel Rojas en Hijo de Ladrón

En la actual división internacional del trabajo intelectual el Sur se resiste a seguir ocupando el lugar del informante nativo, el Sur produce teoría y praxis.

Entrevista a Karina Bidaseca por Vanesa Vazquez Laba

I

Tomando en cuenta el eje temático “Del nuevo extremo: descentralización y capital” que se nos ha propuesto desde Arte y Crítica para este número de la revista y la contingencia política y social de este país y en particular de la región de Valparaíso, creo que hubiese sido más coherente escribir sobre El Incendio o incluso sobre la obra Ad augusta per Angusta de Papas Fritas (que sucedió en un determinado contexto de la misma región).

Sin embargo, hablaré de otra cosa, algo que me viene perturbando desde antes del incendio y de antes de la obra de Francisco Tapia. Algo que de algún u otro modo está vinculado al trasfondo que hay detrás de la catástrofe del incendio, la irresponsabilidad del gobierno chileno frente a la situación, también vinculado al lucro en la educación en Chile y como parte de los antecedentes de una serie de problemas que nos afectan a partir del modus operandi despersonalizado y esquizofrénico de este Estado y de todos los Estados latinoamericanos que se han encargado durante siglos de reproducir regímenes basados en la colonización de los cuerpos, la explotación y privatización de nuestros recursos naturales en manos extranjeras, capitalizando todas las esferas de la existencia (esto último, indistinto a todos los estados del mundo).

El problema que abordaré es parte del sub eje presente entre varios otros que también se nos han propuesto: Latinoamérica como región.

Desde este texto, aún en proceso, intentaré ahondar sobre la idea de Latinoamérica como región, pero como una región/territorio aún colonizado o en proceso constante de recolonización, a través de una serie de proyectos intervencionistas que se han instalado en los últimos años en nuestro continente.

Reflexionando un par de ideas, he llegado a la conclusión de que lo más probable es que todo experto en teoría decolonial pasó previamente por una cuestión que tiene más que ver con una sintomatología corporal que por una experticia en términos teóricos. La colonización como una herida que después o en el transcurso de, sería conceptualizada.

“Como afirma la feminista chicana, Cherríe Moraga, el peligro radica en no ser capaz de reconocer la especificidad de la opresión, en tratar de enfrentar esta opresión en términos puramente teóricos.” (Karina Bidaseca entrevistada por Vanesa Vazquez Laba)

Entonces, me atrevo a decir, que parto este texto desde un sentimiento visceral: la colonización aún es una herida abierta y esta herida nos divide.

“Distintas prensas”, humor gráfico de Fiestóforo, cortesía del autor.

“Distintas prensas”, humor gráfico de Fiestóforo, cortesía del autor.

Acerca del intervencionismo cognitivo en nuestro continente

Sin citar fuentes claras y precisas, sino tan solo, recurriendo a mi memoria más primitiva, puedo decir, que la división del trabajo en las comunidades ancestrales y la repartición y el uso de los bienes nunca tuvo la lógica que se exportó desde occidente.

Desde que se extiende el concepto de subjetividad y esa aparente solidaridad transnacional entre activistas, pareciera estar fuera de lugar hablar de occidente, pero para muchos de nosotros, los latinoamericanos, occidente sigue siendo occidente. Quiero decir, que en las comunidades ancestrales los bienes siempre fueron comunes. Marx, había llamado a este fenómeno “comunismo primitivo”. Mucho después se inventó el concepto de procomún. Y mucho, mucho antes, nuestros pueblos originarios habían acuñado la experiencia del SUMAK KAWSAY, que en rigor significa “buen vivir”. Luego, vino la conceptualización del “buen compartir”, “el buen conocer” y todas las interpretaciones que se hayan hecho y se podrán hacer de nuestra cosmovisión.

En 2013 se creó en Ecuador, por parte de un grupo de “expertos” europeos, el proyecto FLOK Society que ha tomado como base para el marco conceptual de su planteamiento estos conceptos. Curioso, ¿no?:

Como se explica en el Cook Report sobre Flok “En septiembre del 2013 el “gobierno” ecuatoriano encargó a Michel Bauwens y a un grupo de investigadores de la Fundación P2P que fueran a Ecuador. Ellos debían diseñar un proceso para proponer a los políticos y ciudadanos ecuatorianos que, si fuera adoptado podría cambiar fundamentalmente la organización de la economía del país –una “reimaginación” en las palabras del comunicado de prensa– para permitir que los ciudadanos de Ecuador tengan vidas más decentes y en plenitud. El proyecto FLOK, se dijo, permitiría crear una sociedad del conocimiento, nacional, abierta, y basada en el pro-común.”

“FLOK Society es un proyecto de diseños de cambio de matriz productiva hacia una sociedad del conocimiento libre, abierto y común del Ecuador.”(extracto del sitio web).

Si bien se dice que el gobierno ecuatoriano llamó a un grupo de expertos internacionales para llevar a cabo la propuesta, hay otras versiones que dicen que tres activistas españoles le vendieron el proyecto al IAEN – Instituto de altos estudios nacionales, del cual, hasta hace poco, el director era uno de ellos.

Tal como Gordon Cook, consideramos que el proyecto Flok tiene muy buenas intenciones. ¿Entonces, qué sería lo perturbador de todo esto? La razón es sencilla: no es el primer proyecto que vincula arte, ciencia, tecnología y procomún que ingresa a nuestro continente que está coordinado por activistas europeos. Por lo cual, esto empieza a oler a un concepto clave que me dijo una amiga: “colonialismo cognitivo”. Tal vez me equivoco, pero como dije al comienzo del texto, estoy escribiendo desde una herida: la famosa deuda histórica, esa que se siente en el cuerpo.

“Humorxismo”, humor gráfico de Fiestóforo, cortesía del autor.

“Humorxismo”, humor gráfico de Fiestóforo, cortesía del autor.

Como todos sabemos Pinochet de la mano de Milton Friedman, instaló el neoliberalismo en Chile, basado en el modelo económico estadounidense, importado al país a través de un grupo de estudiantes de economía liberal de la escuela de Chicago. Esta experiencia, de alguna forma remite al proyecto FLOK, que si bien sus intenciones son totalmente opuestas, operan bajo la misma lógica: los países de Latinoamérica y la propia región, por tratarse de un continente joven, pueden ser usados como laboratorios, donde manos expertas internacionales, desde la lógica intervencionista y paternalista tienen la capacidad de resolver problemas internos desplazando un modelo sin tomar en cuenta el imprescindible respeto por el contexto.

Lo que hicieron Friedman, Pinochet y los Chicago boys literalmente fue hackear el sistema económico del país, lo cual, basado en una ideología totalmente a la inversa, no dista mucho de lo que plantea Flok Society: “un proyecto de diseños de cambio de matriz productiva hacia una sociedad del conocimiento libre, abierto y común del Ecuador.

” Nos parece de un nivel de astucia y descaro venir de Europa y venderle a un país latinoamericano un proyecto para el cambio de su matriz productiva concebida como una forma distinta de producir y consumir. Y como quiera que haya sido, no nos deja de asombrar que el proyecto esté en marcha y más aún que en términos teóricos se apropie de los principios fundamentales de las comunidades del Ecuador: Buen vivir, buen conocer, buen compartir.

Por otra parte, tal como dice Cook en su informe, “los tres fundadores del FLOK son ciudadanos españoles – un hecho que traiciona una patente parcialidad del gobierno de Correa hacia su propia gente-“¿Por qué permitir todavía la intervención de otras naciones en nuestros procesos históricos? Aquí la historia es interceptada por una intervención externa. Hay un problema de inserción de un discurso, la aceleración de un proceso social, sin tener en cuenta la complejidad del contexto y de alguna u otra forma creando interferencias dentro de un tejido social que ha costado tanto construir y por lo demás sigue siendo frágil.

Como afirma Rita Laura Segato en el libro Feminismo y poscolonialidad. Descolonizando el feminismo desde y en América Latina “Más que un horizonte fijo de cultura, cada pueblo trama su historia por el camino del debate y la deliberación interna, cavando en las brechas de la inconsistencia de su propio discurso cultural, haciendo rendir sus contradicciones y eligiendo entre alternativas que ya se encuentran presente y que son activadas por la circulación de ideas provenientes del mundo circundante, en interacción y dentro del universo de la nación definida como una alianza entre pueblos”.

“Neocolonialismo cultural”, humor gráfico de Fiestóforo, cortesía del autor.

“Neocolonialismo cultural”, humor gráfico de Fiestóforo, cortesía del autor.

 

Si Bachelet llamara a un grupo de especialistas extranjeros para construir un proyecto para cambiar la matriz productiva del país, aunque, por muy basado que estuviese en los principios del procomún, nosotros no le creeríamos. No se necesita ser tan agudo para saber que terreno se está pisando. No podemos negar que Rafael Correa ha explotado los yacimientos de petróleo de la reserva natural del Yasuní y que por lo demás está dispuesto a renunciar a su cargo si se le continúa “ejerciendo presión” para que apruebe un proyecto de ley sobre la despenalización del aborto, lo cual queda claro en las declaraciones que hace en un video que encontramos en youtube “Yo jamás aprobaré la despenalización del aborto, por la vida estoy dispuesto a renunciar a mi cargo y la historia sabrá juzgar”.

Y pienso, que bien le haría, por ejemplo, a España hacer un cambio en su matriz productiva, comenzando por dejar de explotar a los inmigrantes, liberar las fronteras, desistir del extractivismo desmesurado en África y América Latina y, claramente también, empezando a regular de forma justa el acceso a la vivienda y las necesidades básicas como la salud.

II

Conocí el proyecto FLOK Society en mayo 2013 a través de una invitación que circuló por la lista de labSurlab para participar de un subproyecto de FLOK que se llama #MingaEnRed, que básicamente consistía en que un grupo de personas auto-organizadas se reunirían a mapear el “Ecosistema colaborativo” de Ecuador. La invitación de la lista del lsl estaba abierta a que nodos de otros países se organizaran y mapearan su propio “ecosistema colaborativo”.

Con un grupo de amigos investigamos –tenemos que reconocerlo–de forma superficial sobre FLOK, vimos que sus “mentores” eran un grupo de investigadores y hackers europeos, uno de ellos conocido por algunos de nosotros. Justo estábamos trabajando en un proyecto de mapeo de organizaciones en Chile, por lo cual, entre la excitación de encontrar pares en otro lugar de Latinoamérica, nuestra confianza en lSl, y falta de tiempo para informarnos a cabalidad decidimos organizarnos y nos unimos a mapear en tiempo real algunas organizaciones chilenas. Días después vimos publicado en la web del proyecto que todo había sido un éxito a tal punto que se habían animado a participar una serie de organizaciones de distintos países. En fin, ahí quedó todo, como un buen proyecto impulsado por el gobierno ecuatoriano que a simple vista no pretendía hacer vinculaciones reales con otros nodos de Latinoamérica.

En su informe, Gordon Cook cita esta idea de FLOK “Como procomunes, esperamos de los Estados políticas ejecutables a través de alianzas regionales para alcanzar la soberanía tecnológica de los gobiernos y la autonomía tecnológica de las comunidades y la ciudadanía, evitando la dependencia de grandes corporaciones y garantizando la seguridad y privacidad de las comunicaciones.” Pienso que para esto habría que partir por expulsar a las transnacionales españolas y europeas de América latina.

Otra cosa que no cuadra es la forma en que se apropian de los conceptos de los pueblos originarios del Ecuador: Buen conocer, buen compartir, buen vivir. Sin duda una capacidad interventora que intenta conciliar nuestra híbrida cosmovisión ancentral/occidentalizada. Tiempo después de conocer el proyecto, leyendo el informe de Gordon Cook (a quien Michel Bauwens solicitó un documento de políticas sobre conectividad en Ecuador para el proyecto) donde hace una crítica respecto a la relación con diversas problemáticas del gobierno ecuatoriano, nos dimos cuenta que habíamos cometido el mismo error que él: qué poco informados estábamos y qué poco sabíamos sobre los orígenes y raíces del proyecto.

No podemos hacer caso omiso, podremos conocer a varios de los activistas que están detrás de algunos proyectos en nuestro continente, ser “amigos”, o amigos de amigos, pero la herida está ahí, la deuda histórica también y nos ponen alerta frente a nuestra carga de subalternos.

En el proyecto se habla de “Autonomía tecnológica de las comunidades” y nosotros nos preguntamos: ¿qué tecnología? ¿tecnologías ancestrales? Como leí por ahí, es un proyecto desde arriba hacia abajo y no al revés como debería serlo respondiendo a los principios básicos del procomún.

"Quipu.exe”, humor gráfico de Fiestóforo, cortesía del autor.

“Quipu.exe”, humor gráfico de Fiestóforo, cortesía del autor.

Ideas que reafirmamos con las dos siguientes citas de Rita Laura Sesago en Feminismos y poscolonialidad. Descolonizando el feminismo desde y en América Latina. “El polo modernizador estatal de la República, heredera directa de la administración ultramarina, permanentemente colonizador e intervencionista, debilita las autonomías, irrumpe en la vida institucional, rasga el tejido comunitario, genera dependencia, y ofrece con una mano la modernidad del discurso crítico igualitario, mientras con la otra ya introdujo los preceptos del individualismo y la modernidad instrumental de la razón liberal y capitalista, conjuntamente con el racismo que somete a los hombres no-blancos al estrés y a la emasculación.”.

“Entonces, ¿qué es un pueblo?, un pueblo es un proyecto de ser una historia. Cuando la historia que tejía colectivamente, como el tramado de un tapiz donde los hilos diseñan figuras, a veces, acercándose y convergiendo, a veces, distanciándose y en oposición, es interceptada, interrumpida por fuerza de una intervención externa, este sujeto colectivo pretenderá retomar los hijos, hacer pequeños nudos, suturar la memoria, y continuar.”

Para cerrar, un proyecto asistencialista no permite que el pueblo se autodetermine. Un proyecto asistencialista habla desde los derechos universales sin respetar la especificidad del contexto. Hay buenas intenciones, pero vemos claramente una misión civilizadora. ¿Cómo se atreven a hablar en nombre del buen vivir? ¿Si es algo que las comunidades han tenido arraigado desde siempre en sus vidas? Se quiere reinterpretar el código ancestral hacia una transferencia occidentalizada. ¿Por qué nos están mapeando? No somos mapeables! Somos resistencia en swarming y fuga!!!

Más información

Sitio web de Flok Society www.floksociety.org

Informe de Gordon Cook. Cook Report – Flok en Ecuador no es lo que prometía. Tiempo para realizar una autopsia al sueño utópico alguna vez). Versión en español del texto original, traducido por Quiliro Ordóñez. http://efecto99.noblogs.org/2014/05/flok-society-en-ecuador-no-es-lo-que-prometia-cook-report/

Sitio web de Fiestóforo www.fiestoforo.cl

 

Categoría: Ensayos

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Hay 10 comentarios a ¿Hackear un país? ¿Hackear una cultura? Un acercamiento crítico a proyectos intervencionistas de arte y cultura libre en América Latina

  • Quiliro Ordóñez dice:

    Comentario publicado en https://lists.aktivix.org/mailman/listinfo/labsurlab :

    Gracias por compartir tu visión de la colonización tecnológica sucedida en Ecuador.

    Me gustaría añadir que en una pequeñísima parte de FLOK se tomó en cuenta la construcción de los documentos por medio de personas pertenecientes a las comunidades (Saberes Ancestrales). El resto fue construido desde las perspectivas que traían previamente los investigadores. Los documentos son de gran calidad (con excepción de los que respectan a conectividad, software libre y hardware libre). Sin embargo, las visiones de los investigadores vinieron antes de sus investigaciones en lugar de ser al revés. Por lo tanto, esto documentos tenían ya un prejuicio en los resultados de sus investigaciones.

    El concepto en castellano de sumak kawsay se aleja del verdadero significado. “Buen vivir” (o “vivir bien” como dice el compañero Evo) da una sensación de los dictados de un padre impositivo que obliga a sus hijos a tomar el “buen camino”. Sin embargo, el sumak kawsay, sin negar el valor de la sabiduría de los ancianos o amautas, conlleva conceptos de integración, aceptación y consenso no solamente entre los seres humanos sino que también con los otros seres vivos y hasta con los inertes. Se los toma en cuenta como partes iguales e integrales de una cosmovisión total. Así que podríamos traducir con mejor transmisión del concepto de sumak kawsay como “vivir en plenitud”. Esto nos hace pensar en la integración del todo similar a lo que hacen las culturas ancestrales asiáticas con el “tao”.

    Si bien el sumak kawsay se mencionó en la documentación aportada por los miembros de las comunidades ancestrales en la mesa de saberes ancestrales, no se tomó en cuenta para la consecución del proyecto en la práctica, ni siquiera en la fase investigativa. La dirección del proyecto mantuvo un férreo control del proyecto para que toda acción se encaminara según sus propios preceptos. Estos preceptos planteaban que el proyecto en sí no podía aplicar las varias estrategias por el mismo planteadas ya que ellas no eran conocidas por los participantes del proyecto ni por el público objetivo y que, por lo tanto, no se podría usarlas para llegar al público interno o externo. Es una paradoja promover el software libre pero usar software privativo, promover las redes descentralizadas pero usar redes de los grandes conglomerados corporativos internaciones y promover el sumak kawsay pero excluir de la
    participación a quienes no se alineen con los intereses y
    preconcepciones de la administración del proyecto y luego calificarlos de capitalistas, neoconcervadores, infiltrados, mentirosos, saboteadores y troles.

    Como en toda aculturación, los promotores siempre vienen de afuera o son organizados por extranjeros, tienen apoyo local de cabezas que tienen intereses comunes con ellos y logran convencer a muchos locales de que lo de afuera es mejor que lo local. Con esto logran vencer a lo local y lo propio para imponer visiones externas que, en el mejor de los casos, pueden tener buenas intenciones pero pierden el enfoque macro por una excesiva marcación del ego. Estas estrategias de corte facista demuestran lo poco que tienen de procomún las estrategias que no nacen desde lo local y que se dirigen y/o asesoran mayormente por elementos extranjeros.

  • SurSiendo dice:

    Está muy bien la reflexión crítica que plantea, pero quizás se abusa un poco al señalar lo “extranjero”, porque entonces refuerza las fronteras, que los propios pueblos originarios sufrieron, y que los movimientos por la cultura libre y el procomún queremos traspasar.
    No hay que olvidar y aprender de la experiencia y conservar la memoria histórica, pero no hay que confundir España o las corporaciones españolas con activistas que vienen de ese país. Obviamente hay que hacerles las críticas pertinentes y buscar la autonomía regional, pero no acusarles de colonizadores, que puede sonar fuerte dirigido a compañeras y compañeros que también quieren un mundo mejor, “integración entre los seres humanos” dice el concepto del sumak kawsay. Estaría bien aplicarlo, y no hacerlo privativo de los pueblos originarios.
    Pero reiteramos que muy bien, que las críticas deben fluir para que haya un enriquecedor debate y aprendernos.
    Saludos desde Chiapas
    (desde una computadora fabricada en China, comercializada en USA, con sistema operativo de una compañía surafricana, con un navegador de una fundación radicada en USA, en lengua española)

  • Pingback LabSurLab dice:

    Estimada Rosa,

    He leído tu artículo, y como yo fui promotor del proyecto FLOK entre algunos chilenos inicialmente, lo que implicó incluso el viaje de un compañero a Quito, entre otras cosas, creo necesario contestar tu articulo, que me parece es un buen intento de formular una crítica, pero difiero fuertemente. Te voy a responder de manera un tanto extendida porque quiero además ocupar algunos de tus planteamientos para decir algunas cosas relacionadas con nosotros, los latinoamericanos.

    Sobre tu artículo, desde la perspectiva general, me parece que basarse en el “Cook Report” es un error, ya que ese informe es un listado de “chimuchina” y “mala leche”, que le podría quedar muy bien a un político de poca monta opositor a Correa, pero muy mal a un consultor internacional, contratado para aportar al proyecto. Ventilar problemas administrativos, criticar otras áreas del gobierno de Correa, y a la vez, atacar desprestigiando a personas que participan del proyecto, me parece de muy mal gusto. No vale la pena ni siquiera hacer una contra crítica, ya que en concreto, no aporta en nada desde el punto de vista teórico. El único párrafo que intenta hacer una crítica teórica es un disparate superado por la antropología y la sociología de los años ochenta.

    En relación con cuestiones específicas de tu artículo:

    a) Pensar que por el hecho de que un proyecto sea creado por activistas europeos se trata de “colonialismo cognitivo” no es un argumento para comprobarlo, ya que realmente la nacionalidad de una persona no es condición de “proceso colonialista”. Creo que el argumento mañoso de Cook es tildar de “españoles” a los ejecutores del proyecto, con el fin de herir sensibilidades entre los locales, dañar lo más posible la iniciativa a nivel de gobierno de Ecuador. Y tú has pisado el palito, con este artículo. La realidad es que se trata de un enfoque acuñado por años desde el hacktivismo internacional y que ahora tiene la posibilidad de ser implementado contando con recursos y espacios institucionales. El desafío es precisamente la imbricación de ese enfoque con la cultura local. Decir que el solo intento de imbricación es aculturación, es un error teórico y político, ya que así como existe la aculturación también existe la apropiación activa social y cultural de elementos de otras culturas. No todo choque de dos culturas conduce a la aculturación. Precisamente la posibilidad de estar preparados es lo que permite salir airoso del choque cultural. Y es precisamente lo que NO han hecho miles de pueblos originarios actualmente extinguidos. Es lo que SI hicieron los Mapuche, que resistieron apropiándose de muchos elementos de la cultura occidental, y hoy están vivos y siguen luchando afirmados en su cosmovisión. El desafío del proyecto FLOK es precisamente ese: generar las condiciones para que la cultura local ancestral se apropie del enfoque para su beneficio como pueblo originario. Negar esta posibilidad, o señalar que el mismo enfoque implica “la intervención de otra cultura” es otra discusión, de la que no he leído argumentos en tu artículo.

    b) Hacer un paralelo entre la intervención de los Chicago Boys de Pinochet con el proyecto Flok Society, me parece de mal gusto. Todos sabemos el tipo de dictador que fue Pinochet. Y la contrapartida FLOK no es impulsada por el gobierno español, como tu lo señalas. Cuando preguntas: ¿Por qué permitir todavía la intervención de otras naciones en nuestros procesos históricos? es una pregunta válida y la respuesta es obvia, pero que no se corresponde con el proyecto FLOK en Ecuador, ya que no hay ninguna “nación” detrás del proyecto, que no sea el propio gobierno de Ecuador.

    c) Cuando señalas: “Aquí la historia es interceptada por una intervención externa. Hay un problema de inserción de un discurso, la aceleración de un proceso social, sin tener en cuenta la complejidad del contexto y de alguna u otra forma creando interferencias dentro de un tejido social que ha costado tanto construir y por lo demás sigue siendo frágil”. Te pregunto, ¿de qué proceso social hablas?, ¿de qué tejido social hablas? ¿quien ha construido ese “tejido social” del que hablas?. Tal vez si explicaras eso en tu artículo, podríamos evaluar mejor tu planteamiento. Saber qué es lo que se está “corrompiendo” con esta “intervención externa”. Porque si lo que piensas es que una cultura originaria de latinoamérica no debe incorporarse al mundo de las nuevas tecnologías y del ciberespacio y aprovechar ese ámbito y herramientas para desarrollar su cultura, entonces, estamos hablando de la típica crítica rancia contra la tecnologización propia de una izquierda ya caduca.

    d) Señalar que una iniciativa como la de los “mapeos”, que al parecer, como lo indicas, no fue positiva para ti, no creo que sea una prueba lo suficientemente definitiva como para criticar todo el proyecto. De hecho pienso que luego de esos mapeos ellos tuvieron una actividad que se llamó Cumbre y me imagino que no deben haber podido hacer todo el proceso con tantas tareas de organización. Supongo que los mapeos no es algo inoficioso por el hecho de que además es información pública y que es probable que se retome próximamente. Yo me preocuparía de los “mapeos” que hace EEUU de todos nosotros, todos los días. Esos mapeos son los que hay que criticar.

    e) Si realmente piensas que no hay que hacer nada ya que “habría que partir por expulsar a las transnacionales españolas y europeas de América latina” tenemos entonces un problema de enfoque político. Yo puedo compartir tu opinión de las transnacionales europeas, pero no necesariamente comparto tu estrategia política. El futuro de la sociedad de la información se está construyendo HOY, y no creo conveniente esperar a expulsar dichas empresas para actuar en el ámbito del conocimiento común y abierto y el largo proceso que implica el cambio de matriz productiva.

    f) Cuando señalas: “es un proyecto desde arriba hacia abajo y no al revés como debería serlo, respondiendo a los principios básicos del procomún”. Claro, efectivamente es un proyecto “de arriba hacia abajo” y no al revés, ya que se trata de una iniciativa organizada o apoyada desde el Estado. Pero, nuevamente, que una iniciativa sea impulsada “desde arriba” no es condición para que sea incorrecta. Hay muchas cosas que han nacido de abajo hacia arriba y nunca lograron nada y fueron experiencias nefastas para algunos pueblos originarios. La acción política desde el Estado es una forma de acción política, y por cierto no la única. Pero es válida, sobre todo si se cumplen ciertos requisitos para que realmente sea una política que logre arraigarse entre su público objetivo. Negar esa posibilidad implicaría tener que abandonar toda lucha política que intente tomar el poder estatal, ya que, una vez que lo tomamos caeríamos irremediablemente en el hecho de que la revolución la estaríamos haciendo “de arriba hacia abajo”, sea cual sea el concepto de sociedad que queramos desplegar. Abandonar la lucha política para ganar gobiernos algo más buena onda que los típicos neoliberales, como el de Chile, sería entregar toda latinoamérica a la derecha, por un buen rato, mientras trabajamos “de abajo hacia arriba”. Es un espacio de tiempo que nadie va a regalar. Por cierto, yo busco una sociedad que no tenga Estado, pero te insisto que el futuro de la sociedad del conocimiento se juega hoy, y lamentablemente, en este caso, tenemos un estado que se ubica en Ecuador, que es administrado por un gobierno que cree posible cambiar su matriz productiva basada en el conocimiento común y abierto, y además respetar los saberes ancestrales y la cultura local. Resulta que la alternativa que tenemos en nuestros países son las campañas de Microsoft, la traducción de Windows al mapudungún, las campañas de capacitación en Word y excel a gente que no tiene ni los recursos para pagar sus licencias. Esa es la alternativa. Entonces, hay que tener cuidado lo que se está criticando.

    En resumen, y lo que me preocupa de tu artículo, que es una crítica aceptable después de todo, es que finalmente se inscribe en una línea que quiere destruir el proyecto. Ya hemos leído la “venganza de Cook” que en su informe dispara contra todo lo que puede disparar, utilizando argumentos de la peor clase; y hemos leído por varias listas de correo los ataques de Quiliro. Y realmente lo que observo en él es la típica actitud del “chaqueteo”, vale decir: el proyecto tiene fondos, el proyecto tiene atención nacional e internacional, el proyecto logra convocar a una parte de la sociedad ecuatoriana, el proyecto es aplaudido mundialmente… ¡ y yo no estoy ahí !, a mí no me invitaron, yo no decido nada ahí, entonces, busquemos los lados flacos para criticar, para destruir, para frenar, para que nadie gane si yo no gano… entonces, se buscan los lados flacos, los eslabones débiles de la cadena: “hay 3 españoles detrás de esto y por tanto, el gobierno de España y sus transnacionales… se está interviniendo una cultura ancestral, se está haciendo apropiación indebida de conceptos ancestrales, se critica facebook, pero se usa facebook, se malgasta el dinero…” Perdón, pero yo le diría a esas personas, paren el webeo. Si estas críticas destructivas nacen de un opositor a Correa las criticas no se justifican pero se entienden, FLOK es un proyecto político, pero si las criticas nacen de gente relacionada con el software libre y la cultura libre, las críticas destructivas no se justifican y no se entienden, a no ser que busquemos la explicación en elementos como este: la mentalidad propia del latinoamericano mediocre y oportunista que tiene en su alma una herida que no es de colonización sino de frustración por no lograr éxito propio y ver el éxito de otros y comprobar lo mal que lo hace. El terror ancestral que genera el complejo de inferioridad.

    Esto último lo digo pensando en críticas como la de Quiliro, que se encuentra en una especie de campaña anti-FLOK, y también pensando en mi experiencia de 2012 y 2013, en donde recorrí varios países de latam promoviendo Jokte y observé lo mismo: la gente en algunos lugares de nuestro continente tiene problemas graves de mentalidad, que nos impiden crecer y lograr cosas colectivamente. Ese es el problema. Aquí el problema de la colonización no es más que un argumento ficticio, ya que todos sabemos que Xabier Barandiarán no representa al gobierno español o a alguna de las transnacionales, es un luchador de toda la vida que ha sido capaz de sintetizar un marco conceptual que construimos entre todos durante más de una década. Que ha sido un acierto lograr poner el tema en el gobierno de Ecuador, y que hoy se cuente con esa experiencia que es extraordinaria desde todo punto de vista. Ni Xabier ni nadie tiene la culpa de que la perspectiva hacktivista y la ética hacker se haya desarrollado en grupos principalmente de España, que queramoslo o no, es el único país de habla hispana donde hubo realmente desarrollo del hacktivismo como movimiento. Que no hay nadie en latam que haya sido capaz de elaborar un proyecto como el de FLOK society – y me incluyo. Y estoy seguro que con la experiencia y perspectiva política de Xabier, el tema de la “aculturación” está super presente. Y claro, es posible que se cometan errores, o que las cosas pueden ir mejor, pero una cosa es la crítica constructiva y otra cosa es intentar destruir el proyecto. Recordemos el contexto político nacional e internacional, en el que FLOK se implementa.

    Por ejemplo, el tema de que se ocupan canales y software privativos para hacer algunas cosas dentro del proyecto es una crítica válida, ya que no hay una conceptualización que de coherencia a esto. Simplemente se hace. Es decir, por ejemplo, FLOK tiene una página en Facebook. Y se le critica y no he leído respuesta a esto.Yo también lo critico, pero por su falta de conceptualización.

    Ese tema yo lo he resuelto cuando hablo del “Buen Resistir”, que es un ámbito en el que debemos hacer cosas que no nos gustan, pero que tácticamente son necesarias o estamos obligados a hacerlas. Por ejemplo, yo estoy en contra de las transnacionales, pero si debo comprar comida para mi gato sé que en el supermercado de CENCOSUD está más barata y solo me alcanza para ese precio, debo comprarla porque debo pensar en el gato. Estoy resistiendo. Yo sé que me gustaría comprar la comida de un productor local que está en una red de comercio justo, pero si ese proveedor no existe ¿qué hago?. En la sociedad actual que vivimos hay una asimetría estructural, donde hemos desarrollado la conciencia política correcta, pero estamos en un escenario donde las condiciones materiales no son las adecuadas. En lenguaje marxista clásico sería algo como que cambiamos la superestructura pero la infraestructura sigue siendo la misma. O bien, que las condiciones subjetivas están dadas pero no así las condiciones objetivas. Somos presa del dicho: “predica pero no practica”. Pero ¿esto nos invalida? ¿esto nos hace menos conscientes? ¿esto nos impide poder luchar por eliminar los supermercados? NO. El Buen Resistir es una transición al Buen Vivir, ya que para que exista “Buen Vivir” debemos terminar con la asimetría y la relación escindida con la práctica. En el ámbito del Buen Vivir, mis acciones deben ser completamente coherentes y simétricas entre lo que pensamos y lo que hacemos, pero eso es un proceso. O yo genero el escenario para que sea posible. Por ejemplo, me voy al campo y hago mi propia comunidad. La persona que viva simétricamente, entonces es alguien que ha logrado su propia revolución personal. Mientras tanto, debemos buscar el buen resistir, que es tratar de hacer lo más cercano a lo que pensamos, en un contexto completamente contradictorio, por ejemplo, levantar una casa okupa, o por último, un centro cultural autogestionado donde el mal menor es pagar el arriendo. Entonces, hay que ocupar facebook si ese medio me permite comunicar aquí y ahora lo que necesito comunicar, a pesar de que facebook no me gusta. Lo importante es no dejar todo en manos de facebook, o simplemente hackear facebook, como lo hacen miles de personas que levantan proyectos y crean una página de perfil de persona para promoverlo. Esta es una lógica movediza y multivectorial, que es imposible que sea entendida por un ingeniero informático formado en la época de la universidad profesionalizante, por más de que quiera aparentar conocimientos de antropología cultural.

    Mi crítica al proyecto FLOK es que no ha conceptualizado estos elementos para tener una acción política más coherente, pero es una crítica constructiva, que no busca amenazar su continuidad, ni tampoco le da argumentos a los enemigos del gobierno que lo promueve, ya que sin quererlo podemos estar allanando el camino para “las campañas de capacitación de Microsoft”.

    Entonces, la invitación es a hacer criticas constructivas, intentar defender el proyecto FLOK, intentar que tenga el rumbo mejor posible en esta transición hacia el post-capitalismo. Y si hay que quitarle el piso, que sea cuando tengamos los suficientes elementos de prueba de que efectivamente es más negativo que positivo de que exista, pruebas concretas y no ideas basadas en sintomatología corporal o sentimientos viscerales, ya que de eso hemos tenido bastante en nuestra querida América.

    Gracias al que llegó hasta aquí leyendo. Abrazo a todas y todos.

    • desisla dice:

      Hugo,

      Revelar el funcionamiento interno de una organización para desde ahí construir una crítica no me parece una simple “chimuchina”, es apelar a lo medular de los modos de hacer política de base, cuestionar la estructura desde las relaciones entre las personas me parece básico desde el punto de vista micropolítico, algo que toda organización debería considerar para no reproducir modelos verticales al interior del grupo y evitar el naufragio y la muerte de éste. Hacerlo público me parece un modo de transparentar el funcionamiento de esta organización determinada.

      Las críticas hacia “otras áreas” del gobierno no son hacia otras, sino al mismo gobierno pues no veo justificable la vulneración de algunos derechos en pos de otros pues si somos partidarios de políticas públicas en la que hay una disociación evidente, estaríamos asumiendo que no importa si un gobierno nos “ofrece con una mano la modernidad del discurso crítico igualitario, mientras con la otra ya introdujo los preceptos del individualismo y la modernidad instrumental de la razón liberal y capitalista.” (Rita Segato). Y por lo que entiendo, y comenta el informe “no hubo una sóla posición tomada por el Proyecto FLOK” hacia esos problemas y como dicen por ahí “el silencio te hace cómplice”.

      Además como habrás visto en el texto “Extractivismo del siglo XXI. Una “revolución ciudadana” sin Revolución Social, ni Productiva” de Alberto Acosta que subió Michel Bauwens a RedeC la cuestión del extractivismo y la explotación de los recursos del Yasuní son cuestiones que han traído como consecuencia una serie de problemas que se contradicen absolutamente con el plan del Buen vivir.

      Por otra parte, el problema aquí no es la nacionalidad en sí, es la connotación de centralidad a nivel internacional del conocimiento y el capital y la forma en que se introduce como un “conocimiento de vanguardia” y que se asume como tal desde los supuestos centros y las supuestas periferias, por eso mi escritura desde un pensamiento decolonial. En el texto rescato la idea de que el proyecto tiene buenas intenciones, pero se reproduce, lo que a nivel histórico ha sucedido, la centralización y sobrevaloración de un tipo de comprensión y conocimiento. Más allá de una cuestión teórica como quisieras, también hablo de mi experiencia directa con esta centralización desde mi lugar de migrante por varios años en españa y otros países de europa, en este sentido, escribo desde un venir de vuelta y un recelo hacia esa centralización. Si comprendes no es solo una diferencia geopolítica norte/sur, sino que es más complejo. Y esta complejidad se intensifica aún más cuando vemos que el plan de investigación del proyecto aún está en inglés!!!

      Si bien se puede mal entender, seguramente es parte de nuestra propia historia local y poca resolución del conflicto de lo colonial ¿por qué es una cuestión de la cual no se habla?…y algo que despertó el recuerdo, para no decirte herida (que tanto te incomoda) fue leer esto en el informe: “hasta recientemente los ecuatorianos eran 14 millones de personas que vivían de la caza y la pesca”. (esto me parece una de las cosas más impresentables de todo, que salga de la boca de cualquier persona -ya escuché similares aberraciones en la calle estando en españa- más aún si estamos hablando de un activista que ha estado detrás de importantes movimientos sociales, realmente quiero creer que estas declaraciones son mentira). Esto estaba en mi texto, pero fue editado.

      Me recuerda estas citas: “el caso de la feminista chicana, Jo Carrillo que dirige su interpelación irónica a “nuestras hermanas gringas, amigas radicales ” que les encanta tener retratos nuestros y cuando “nos ven de carne y hueso” dice, no están muy seguras que les agrademos tanto, “no nos vemos tan felices como en su pared” (K. Bidaseca)

      “Mientras “ellas”, las feministas blancas, nunca dejaron su “blanquitud”, nos pedían dejar, dice Gloria, “nuestra chicaness” y volvernos parte de ellas.”(Gloria Anzaldúa)

      El ejemplo de los chicago boys lo puse como forma de re-pensar la estrategia, el modus operandi del hackeo económico de un país. En ninguna parte hago una comparación directa entre sujetos, sino del modo que se ejecuta la intervención en la economía de un país entendido desde fuera como “tercermundista”, es decir un proyecto de país pensado como posible laboratorio. Sería tan absurdo como entender que estoy diciendo que todo chileno lleva un pinochet dentro, tanto como que todo español llevara un colón o un rey juan carlos.

      Sin embargo, si consideramos que europa y estados unidos son los responsables del extractivismo que están contribuyendo a que ecuador y otros países del sur (por lo innumerables ejemplos que vemos en el texto de Acosta) a que se “subdesarrollan en su intento de desarrollo” y los activistas que están de la mano de correa, a sabiendas de esto, ignoran estos problemas, están avalando las transacciones comerciales que están generando el daño, de ahí la idea de las naciones en juego.

      No pienso que una cultura originaria no debe incorporar nuevas tecnologías, de hecho en un texto anterior publicado en la misma revista “celebro” el trabajo de Regis Bailux en la comunidad de la vieja aldea de los Pataxós en Brasil. Entonces no estoy hablando de la intervención tecnológica, sino del intervencionismo que se aborda desde la cosmovisión de las comunidades a modo de reeducación de algo que ha estado arraigado en ellas desde siempre.

      Sí, concuerdo en que hay un problema de enfoque político, pues tu texto, e incluso en el comentario que hiciste en Redec sobre el texto que pondré más abjo, hay una discordancia ideológica recurrente… por un lado expresas ser partidario de la posibilidad de generar un cambio social desde dentro, pero por otro, apelas a una revolución desde afuera y un deseo de ausencia del Estado.

      Respecto a los procesos de aculturación: creo que pueden generar muchos delirios y daños, sin embargo, incluso, siendo optimista, creo que existe la posibilidad, en que en la medida en que el “choque” cultural esté un poco exento de la severa agresión que muchas veces implica con el contexto, se pueden generar estrategias para la creación de una identidad colectiva, cerrando la herida y haciendo nacer un “nuevo mestizo”. Pero no veo que sea el caso, pues las voces de la comunidad son representadas y traducidas desde la lógica, de aquello que justamente mencionas: el hacktivismo internacional.

      En la medida en que el mapeo quede ahí y no sirva como espacio de empoderamiento y vinculación real para las organizaciones me parece algo estéril. Para poner un ejemplo rescato el mapeo que hizo Suely Rolnik y Guattari en los 80’ que bien está profundamente analizado en “Micropolíticas. Cartografías del deseo” y que tan solo con esta cita de la traducción que hizo Traficantes de Sueños podemos ver que estamos frente a metodologías totalmente distintas:

      «SÍ, YO CREO QUE EXISTE UN PUEBLO MÚLTIPLE, un pueblo de mutantes, un pueblo de potencialidades que aparece y desaparece, que se encarna en hechos sociales, en hechos literarios, en hechos musicales. Es común que me acusen de ser exagerado, bestial, estúpidamente optimista, de no ver la miseria de los pueblos. Puedo verla, pero… no sé, tal vez sea delirante, pero pienso que estamos en un período de productividad, de proliferación, de creación, de revoluciones absolutamente fabulosas desde el punto de vista de la emergencia de un pueblo. Es la revolución molecular: no es una consigna, un programa, es algo que siento, que vivo, en algunos encuentros, en algunas instituciones, en los afectos, y también a través de algunas reflexiones». Así se refirió Guattari sobre aquello que entreveía en Brasil en 1982.

      Respecto a la herida, hay un tipo de pensamiento, no científico, ni puramente teórico, que parte de una fusión entre la teoría y la práctica que las feministas que se identifican con un “feminismo no eurocéntrico”, sino con un feminismo de los bordes llaman “teoría encarnada”. Este pensamiento está principalmente situado en el sur, entendiendo al mismo tiempo “el norte” no como un escenario fijo y monolítico, pues occidente y los nortes también tienen sus propios sures. Esta forma de hablar y escribir la entiendo como el origen del abandono de la condición de subalternidad. Por lo tanto hablar desde un relato experiencial me parece un lugar de enunciación absolutamente válido.

      Un saludo

  • willi uebelherr dice:

    (respuesta a Hemdel Roca (Pingback) en P2P-es)

    Querid@s amig@s,

    primero que nada quiero decir algo a este hilo. Si muchas personas dan su declaración, y luego tener Quiliro, como cualquier otra persona, el derecho de réplica.

    Si tales insultos contra Quiliro tienen lugar, cada persona tiene el derecho y el deber de oponerse a esta acción vulgar. Y puedo ver que Quiliro es uno de los pocos autores de esta lista, que realmente sostienen aquí con la sustancia y el intelecto.

    Tema de este hilo es la respuesta de Hemdel Roca al texto de Rosa Apablaza Valenzuela: ¿Hackear un país? ¿Hackear una cultura? …

    Estoy de acuerdo con la crítica de Hemdel que Rosa está demasiado orientada a las identidades nacionales. Es en este contexto nunca ninguna cuestión de las nacionalidades, ya que no existen. Ellos prácticamente se construyen. La búsqueda de la verdad no tiene nada que ver con el lenguaje, el color de piel, género u otras características.

    El foco es la responsabilidad de la comunidad. Los antecedentes demuestran: el egoísmo o el comunismo. Y esta polaridad impregna todas las comunidades humanas en nuestro planeta. P2P y los Comunes son principios antiguos. También en Alemania. Desde el siglo 12, la guerra de los Commons se desató en Europa. Comenzó originalmente en Roma hace 2500 años.

    También esto describe Rosa correctamente. Pero ella tiene la falta de previsión. El punto de vista del Estado, el dogma y por lo tanto la religión de la ley del estado romano. También podemos decir que todos los seguidores de la ley constitucional romano son fanáticos religiosos. Y lo vemos muy bien en América Latina hoy. Especialmente en Venezuela, Nicaragua y Cuba.

    Me centraré sólo en dos puntos. Las porciones de la e) y f).

    “e) Si realmente piensas que no hay que hacer nada ya que “habría que partir por expulsar a las transnacionales españolas y europeas de América latina” tenemos entonces un problema de enfoque político. Yo puedo compartir tu opinión de las transnacionales europeas, pero no necesariamente comparto tu estrategia política. El futuro de la sociedad de la información se está construyendo HOY, y no creo conveniente esperar a expulsar dichas empresas para actuar en el ámbito del conocimiento común y abierto y el largo proceso que implica el cambio de matriz productiva.”

    ¿Puede un hombre con una mente clara escribir esas tonterías? Durante 150 años, tenemos los escritos de Karl Marx y Friedrich Engels, durante 250 años los escritos a la lógica de Immanuel Kant, un poco más largo de los escritos de Jean-Jacques Rousseau, de 2.500 años, el archivo de los discursos de Sócrates. Y luego leemos que el juicio en Ecuador, para conducir las corporaciones transnacionales “en el campo del conocimiento abierto y común”. Qué ingenua debe ser alguien para producir una charla tal.

    Ahora estoy acostumbrado a mucha trivialidad y la falta de comprensión, ya que viven en América Latina. Pero algo como eso que todavía no he experimentado. Y Mariangela, el Comisario Político del Cenditel en Mérida en Venezuela aplaude esas tonterías. Grande.

    Rosa dice toda la razón que tenemos que sacar a las empresas transnacionales de América Latina. Pero ella no dice cómo. Y también no dice esto tenemos que ver también con algunas empresas de América Latina. Al igual que los de Brasil.

    Hemdel procesa esta declaración en su propio camino. Le pregunta por su presencia. Puedo decir, que tenemos que desarrollar nuestra propia tecnología. Sobre la base de las leyes de la naturaleza y de acuerdo a nuestros principios. Tecnología libre en el interés de la gente. Sin destruir nuestro modo de vida, la naturaleza.

    Hemdel, por supuesto, no tiene ni idea acerca de la tecnología. Como la mayor parte en el proyecto FLOK o en las instituciones del Estado. Así como el departamento político en Cenditel en Mérida. Frases y los insultos de los demás no ayudan allí. Venimos muy rápidamente a la sustancia.

    “f) Cuando señalas: “es un proyecto desde arriba hacia abajo y no al revés como debería serlo, respondiendo a los principios básicos del procomún”. Claro, efectivamente es un proyecto “de arriba hacia abajo” y no al revés, ya que se trata de una iniciativa organizada o apoyada desde el Estado. Pero, nuevamente, que una iniciativa sea impulsada “desde arriba” no es condición para que sea incorrecta. Hay muchas cosas que han nacido de abajo hacia arriba y nunca lograron nada y fueron experiencias nefastas para algunos pueblos originarios. La acción política desde el Estado es una forma de acción política, y por cierto no la única. Pero es válida, sobre todo si se cumplen ciertos requisitos para que realmente sea una política que logre arraigarse entre su público objetivo. Negar esa posibilidad implicaría tener que abandonar toda lucha política que intente tomar el poder estatal, ya que, una vez que lo tomamos caeríamos irremediablemente en el hecho de que la revolución la estaríamos haciendo “de arriba hacia abajo”, sea cual sea el concepto de sociedad que queramos desplegar. Abandonar la lucha política para ganar gobiernos algo más buena onda que los típicos neoliberales, como el de Chile, sería entregar toda latinoamérica a la derecha, por un buen rato, mientras trabajamos “de abajo hacia arriba”. Es un espacio de tiempo que nadie va a regalar. Por cierto, yo busco una sociedad que no tenga Estado, pero te insisto que el futuro de la sociedad del conocimiento se juega hoy, y lamentablemente, en este caso, tenemos un estado que se ubica en Ecuador, que es administrado por un gobierno que cree posible cambiar su matriz productiva basada en el conocimiento común y abierto, y además respetar los saberes ancestrales y la cultura local. Resulta que la alternativa que tenemos en nuestros países son las campañas de Microsoft, la traducción de Windows al mapudungún, las campañas de capacitación en Word y excel a gente que no tiene ni los recursos para pagar sus licencias. Esa es la alternativa. Entonces, hay que tener cuidado lo que se está criticando.”

    No sé en qué realidad vive Hemdel. Pero con América Latina tiene este pasaje nada que hacer. Tal vez se sienta demasiado en el cine o en frente de Facebook.

    Podríamos recordar Andre Gunder Frank. América Latina, “el desarrollo del subdesarrollo”. Organizado por los estados. En todos los países. El subdesarrollo de América Latina es el resultado de un desarrollo sistemático de subdesarrollo. La Doctrina Monroe practicado. Organizado por los aparatos estatales locales. Incluso hoy en Cuba, Nicaragua y Venezuela. El colonialismo auto-organizado por las elites locales adquiridos. Los Junkys dólares.

    En Ecuador, vemos esto como en otros países de la alianza ALBA. La tecnología viene del extranjero. También los técnicos de mantenimiento e ingenieros de planificación. Se invita a las empresas transnacionales para saquear el país. Y, al mismo tiempo que escuchamos esta propaganda barata contra el imperialismo. El clan Ortiega incluso vendió Nicaragua a los bandidos de China.

    Luego leemos: “… en este caso, tenemos un estado que se ubica en Ecuador, que es administrado por un gobierno que cree posible cambiar su matriz productiva basada en el conocimiento común y abierto, y además respetar los saberes ancestrales y la cultura local.”

    ¿Estamos en una iglesia cristiana o en un jardín de infantes cristiano? Sabemos que está allí tirado. Pero en una lista de correo sobre el tema del P2P (punto a punto en una línea horizontal y directamente) i esperaba algo diferente.

    El desarrollo de una comunidad social sólo puede venir desde abajo. Así que todas nuestras culturas han surgido. Y siempre se derrumbó cuando ya no se le dio. Si han surgido las élites. Como consecuencia, esto significa que las operaciones de búsqueda de las bases materiales de las elites. Pero este no es nuestro objetivo. El resultado es prácticamente junto. Las elites nos necesitan. Nosotros no los necesitamos. Y no su adhesión parasitaria, la clase media.

    Sí, lo sé. Ya el estruendo es muy fuerte. Debido a que probablemente la mayoría de los miembros del proyecto FLOK son parte de este grupo. Trabajo práctico para llevar los conceptos teóricos en la realidad material? No, porque esto nos hace tan sucios. Esto deberían hacer que los esclavos. “La gente común”.

    Usted puede ver todos los aparatos del Estado en nuestro planeta. Con sus enormes aparatos de violencia. Un consumo enorme de recursos. Totalmente inútil. Al menos para nosotros. Para las élites políticas, por supuesto que no. Ellos compran el ganado de voto. Para América Latina, se puede leer todo. A Raúl Zibechi, Alberto Acosta, Edgardo Lander y muchos otros.

    Por lo que tenemos que hacer, los Estados, las organizaciones no gubernamentales, muchas de las instituciones de cualquier tipo son inútiles. Tenemos que tomar el control de uno mismo. Desde las comunidades locales a desarrollar verdadera Comunas. Este término se remonta a la Comuna de París. Fue creado a partir de los primeros socialistas en Francia. A Comuna es una comunidad local con su propia economía independiente. Estamos entonces en el corto a Bakunin y Kropotkin. Y a los pueblos indígenas en América Latina. Vemos lo cerca que estamos, cuando nos alejamos del velo de dogmas.

    Con muchos saludos, willi
    Bogota, Colombia

  • dtb dice:

    Gracias por escribir este ensayo y llevar la discusión a términos tan relevantes para nosotros los latinoamericanos. La verdad es que me toca bastante, ya que en noviembre del año pasado tuve la oportunidad de asistir a la “Minga por la libertad tecnológica” organizada por la Asociación del software libre de Ecuador(ASLE), IAEN y otras empresas del ámbito privado, ahí por primera vez tuve contacto con diferentes activistas del software libre de otros países de Latinoamérica como también con otros fuera de nuestro continente. Si bien me autoinvité, tuve el apoyo de RedEC en la presentación que di allá.

    Gracias a eso tuve la oportunidad de conocer un poco más de cerca el proceso ecuatoriano y el proyecto FLOK, la verdad es que nunca desde que volví me he querido involucrar en la discusión sobre FLOK, ya que desde mi perspectiva podría bordear el “pelambre”. En las conversaciones que tuve con participantes del proyecto, como también al poder asistir a una de sus reuniones me quedo bien claro que el proyecto tenía muchas falencias como virtudes, muchas de estas dificultades las mencionas muy bien en tu ensayo y también lo hace Gordon Cook.
    Si es por meter el dedo en la llaga, para mi, uno de los principales problemas del proyecto, que es parte de la topología centralizada y arriba-abajo que desarrollaron, fue el fuerte personalismo que se generó dentro, un caudillismo propio de muchos de los proceso políticos latinoamericanos (como el del mismo Correa). Dicho esto, no puedo estar de acuerdo contigo en la comparación con los Chicago Boys, creo que entiendo a lo que vas, y es muy cuerdo eso que dices que si Bachelet apoya un proyecto así, muchos levantaríamos suspicacias, pero para hacer diferencias y mantener las distancias, los involucrados en el proyecto FLOK distan mucho de los economistas gringos, una cosa son académicos adoctrinados y otra activistas y hackers con ideas foráneas. Si bien es discutible la validez de ciertos conceptos o las formas de cooptación que se puedan llevar a cabo, antes de levantarse en contra, creo que es necesario tener cautela con los respectivos procesos que otro compañero pueda tener. Los famosos españoles en cuestión no se les puede atribuir la carga de su nacionalidad, sin dejar de lado que debiesen ten cuidado y mucho respeto al utilizar conceptos propios de pueblos indígenas(como cualquier chileno hacia el pueblo mapuche también). Los intereses colonialistas los descarto, me preocupa más el cable submarino que nos “conecta” con nuestros compañeros de américa latina, del cual es dueño Telefónica España o todos los textos escolares que le compran los estado latinoamericanos a la editorial Santillana, por ahí, según pienso, va el colonialismo cognitivo.

    Con respecto al supuesto sesgo anti gringo-europeo que pudiese tener tu texto, quisiera decir que evidenciar ciertos conflictos no constituye para nada un sesgo. Borrar las diferencias entre continentes o países, es tan grave como plantear que no existen diferencias de clase. Por las circunstancias históricas y hasta que estas no cambien; existirán países oprimidos y países opresores, como también hombres explotados y explotadores. Es más grave aún cuando esta explotación se da a niveles subjetivos y culturales, ahí es donde toma tanto valor este ensayo, analizar a proyectos como FLOK fuera de sus propios conceptos y las buenas intenciones a problemas de la realidad latinoamericana, es de las tareas más importantes, problemática que también pone en cuestión y alerta a otras iniciativas del mismo tipo.

Comparte

Comenta

Los campos requeridos están marcados con un asterisco (*)

*