Sus intereses son la televisión nacional, el arte contemporáneo y la literatura. Hace cuatro años le regalaron El segundo sexo de Simone de Beauvoir y sólo ha logrado llegar hasta la mitad. A pesar de ello se las da de feminista.
Además, se las da de escritora, fotógrafa familiar y flaneur. Ahora pretende ser dibujante, pero lo más seguro es que no le resulte. Aún así es la joven promesa de una actividad por definir.